diumenge, 20 de novembre de 2016

PRESENCIA NEGRA EN BOGOTÁ

"Presencia Negra" en la Facultad de Ciencias Humanas. 2015.
"Presencia negra en Bogotá" es una exposición que procura, desde el espacio público de la ciudad de Bogotá, hacer visible una presencia ignorada... “Presencia negra” constituye, en este sentido, un intento de comprensión de aquello que es colectivo, que es público, pero que no necesariamente es visible, a pesar de tener dos protagonistas reales y tangibles: uno, las personas, hombres y mujeres, con sus historias de vida y dos, el espacio público, es decir, el paisaje urbano. 

Las imágenes y textos seleccionados por la profesora Mercedes Angola y el profesor Maguemmati Wabgou, nos acercan al sentido de lugar, al sentido de pertenencia a un lugar concreto, esto es, al proceso de cómo los sitios adquieren sentido para una comunidad determinada, de cómo los lugares son habitados, apropiados, celebrados y recordados por la gente que los ocupa. Por tanto, “Presencia negra” es una propuesta para captar la historia del espacio urbano y para entender la historia territorial de un grupo concreto. 

De esta forma, la muestra expositiva, derivada de un esfuerzo de investigación para hacer comprensible un paisaje urbano, pero a un nivel más interno, es la materialización de ese esfuerzo cuyo fin es descifrar significados que no son visibles. Sin embargo, esta exposición nos acerca también a la historia de la museología como un ejercicio compartido, nos ilustra sobre procesos participativos de activación de determinados patrimonios colectivos y nos inspira para, posiblemente, tomar nuevos caminos de desarrollo y construcción de museología desde la Universidad Nacional de Colombia. 

En este intento, “Presencia negra” se percibe como un ejemplo de construcción democrática de historia pública y museología participativa, diacrónica, inmersa en un proceso que es colectivo, denso, complejo, difícil, en el que, no obstante las barreras, han participado investigadores, estudiantes y administrativos (hombres y mujeres de carne y hueso), quienes, en última instancia, han trabajado de forma conjunta para hacer visible una presencia ignorada en un espacio público concreto, y para dar sentido y/o significado a un paisaje cultural determinado. 

En el fondo, esta muestra museográfica contiene una defensa activa de la historia de la museología como un ejercicio colectivo y público. En síntesis, es una exposición que está a cargo del paisaje urbano y que nos habla desde el sentido de lo público. En consecuencia, “Presencia negra” es una exposición que nos dice que sin espacio público no hay ciudad y que, nos recuerda que, sin espacio público, no hay ciudadanos y, por ende, no hay una ciudadanía compartida. Bienvenidos a las fotografías de “Presencia negra” que, en diálogo con otras fuentes orales, nos transportan a historias territoriales que documentan procesos de apropiación y segregación espacial.

dilluns, 14 de novembre de 2016

MUSEOS Y PAISAJES URBANOS. UNA DIALÉCTICA EN CONSTRUCCIÓN...

Reflexiones alrededor la exposición Metamorfosis de una ciudad. Bogotá en la lente de Paul Beer (1950-70).

"Las casas hacen un espacio urbano, pero son los ciudadanos los que hacen una ciudad" 
J.J. Rousseau
Bogotá DC, 2003
La construcción de cualquier espacio es, al mismo tiempo, un proceso material y simbólico (Massey, 1994). Cuando se derriba un edificio o se excava en un lugar específico, desaparece un espacio familiar y se crea otro nuevo. Al mismo tiempo, se desvanece una determinada historia de uso y de significado que estaba asociada con ese lugar particular (Cohen, 1998). 

Hoy en día, la maquinaria y economías modernas pueden metamorfosear, de golpe, el paisaje urbano de una ciudad haciendo desaparecer calles, edificios, hitos... Prácticamente al mismo tiempo, y como reacción contra esta creciente fugacidad de las cosas, cada vez es mayor el "hambre racional por tener un cierto grado de pertenencia" y continuidad con el pasado. El sentido común nos indica que sólo podremos gestionar correctamente el patrimonio y los paisajes urbanos de nuestras ciudades si nos damos cuenta que "heredar es también transformar" y que para transformar, es preciso conocer antes aquello que puede ser removido o alterado. 

Dentro de esta tensión, los museos urbanos han constituido -y posiblemente continúan constituyendo- un poderoso instrumento para preservar este nuevo "derecho a la ciudad" que tienen los ciudadanos y que consiste en el acceso y conocimiento público de la historia de su ciudad. 

En síntesis, la exposición Metamorfosis de una ciudad, construida con los materiales fotográficos de Paul Beer, busca hacer comprender el papel que han desempeñado, históricamente, los denominados "museos urbanos o de ciudad" en relación a la gestión de los paisajes y memorias urbanas. 

diumenge, 31 de juliol de 2016

AL VENT DEL MÓN

Caminos y lugares del antifranquismo en el Ebro

Inicialmente, la idea de hacer la exposición "Al vent del món" arrancó el 2003 como un pequeño desafío al tiempo que vuela hacia el olvido... Una exposición que pretendía constituir un pequeño reconocimiento en vida a la persona de Armand Castell (nacido en l’Aldea en 1923), un viejo militante anónimo del PSUC. Y pretendía hacerlo en forma de exposición a partir de fotografías, dibujos, recuerdos viejos olvidados en unos cajones y el mismo testimonio oral de los protagonistas de los hechos. Pero esto ya no será del todo posible: Armand murió a mediados del 2005.

Un itinerario de vida de muchas vidas

Se ha utilizado como eje del recorrido de la exposición el propio itinerario vital de Armand Castell, desde su adolescencia a la madurez y toma de conciencia social. A través de este itinerario, la exposición nos acerca al proceso de sociabilización y de formación de los más jóvenes refugiados republicanos que tuvieron que rehacer su existencia y su universo en unas condiciones de vida extremadamente duras.

Cronológicamente, "Al vent del món" arranca el 1939 con el exilio de una familia republicana al interior de los bosques de Francia después de vivir la experiencia de los campos franceses, pasa por la participación de los miembros de esta familia en la reconstrucción de la Europa de postguerra y se cierra el 1963, año en que Armand decidió volver a cruzar la frontera española como activo militante antifranquista anónimo.

Memoria democrática i cultura de la gente-que-se-mueve

En primer lugar, "Al vent del món" busca hacer un reconocimiento a la memoria de todas aquellas personas que tuvieron que luchar por la recuperación de las libertades democráticas y nacionales, no solo de nuestro país sinó también en Europa. Constituye un primer paso para hacer visible e institucionalizar la memoria democrática que ha vivido en las Tierras del Ebro.

"Al vent del món" representa una reflexión sobre el proceso de desarrollo del sentido de pertenencia de los desplazados, de arraigo o desarraigo a un lugar. En este sentido, lo importante del proyecto expositivo que hay detrás de "Al vent del món" es que nos intente acercar a uno de los principales desafíos del mundo contemporáneo: el del mundo de los desplazados. Esto es, de todas aquellas personas que se han visto empujadas o forzadas a desplazar su residencia y su mundo y, en consecuencia, han desarrollado una “identidad en contrapunto”. Una exposición que acabará siendo una aproximación a la memoria democrática y a la cultura de la “gente-que-se-mueve”, gente para quien los lugares siempre están en construcción.

TRES ESCUELAS, UNA HISTORIA

Activación de patrimonio cultural y construcción democrática de historia, un ejemplo...

“Tres escuelas, una historia: Legado de la Universidad Nacional de Colombia a la Enfermería del país” es una exposición forma parte del trabajo investigativo que realizó el Grupo de Historia de la Enfermería de la Facultad de Enfermería de la Universidad Nacional de Colombia en desarrollo del proyecto denominado “Historia de la formación del recurso de enfermería en la Universidad Nacional de Colombia”.

Más allá de los objetos, imágenes y documentos, se trata de una exposición que nos transmite, de forma sensible, y nos transporta al principal activo patrimonial de una sociedad: la experiencia humana. Nos referimos a la experiencia y conocimientos acumulados por las mujeres que impulsaron y contribuyeron a instituir la primera Facultad de Enfermería del país.

En este sentido, la exposición temporal “Tres escuelas, una historia” constituye simultáneamente un ejemplo extraordinariamente útil para entender proyectos de activación y gestión patrimonial locales de vocación poliédrica y participativa (*).

No sólo historiadores se implicaron a fondo en este proceso constructivo. Un equipo multidisciplinar formado por comunicadores, diseñadores, museólogos, así como por las profesoras, estudiantes y profesionales de la Enfermería es el que, en última instancia, hizo posible y comprensible la historia tanto de la Enfermería como del legado que hizo la Universidad Nacional de Colombia al país.

Este proceso de diseño, gestión e implementación de un proyecto museográfico concreto no es sólo un ejemplo de construcción democrática de historia. La exposición “Tres Escuelas, Una Historia” también nos ilumina sobre procesos participativos de activación de determinados patrimonios culturales y de nuevas formas de construir museología.

(*) L. Prats (2009). ”Concepto y gestión del patrimonio local”. Institut Català d’Antropología. Barcelona.

EL MUSEU DEL VENT I MAUTHAUSEN

El Museu del Vent és una Organització No Governamental que, radicada a L'Aldea -Terres de l'Ebre-, es va constituir amb la voluntat de gestionar el patrimoni cultural associat tant al vent com a fenomen meteorològic com al vent entès com a metàfora (per exemple, metàfora de la llibertat, o també de tot allò sòlid que ha estat mogut o s'ha esvaït a l'aire).

Des d'un enfoc interdisciplinar a mig camí entre la geografia, l'antropologia i la història, el Museu del Vent fixa la seva activitat de recerca al voltant de 2 tòpics interelacionats: El moviment dins l'espai i el sentit de pertenència -o no- a un lloc. Per aquest mateix motiu, s'interessa especialment en la figura dels <desplaçats>. Això és, de totes aquelles persones que, de manera voluntària, condicionada o forçada, han hagut de canviar -o estan canviant en aquests mateixos moments- la seva residència.

El Museu del Vent parteix de la constatació que les persones estan més o menys arrelades al territori on viuen. La gent té "arrels", però també "cames". En aquest sentit, les comunitats humanes s'han desplaçat per l'espai amb major o menor intensitat en el temps. No obstant, aquest procès de "gent-en-moviment" (ja sigui com a turistes, estudiants, homes de negocis, treballadors immigrants o refugiats polítics) s'ha accelerat des de finals del segle XX. I res fa dubtar que serà un dels principals reptes del nostre món contemporani.

Davant aquesta realitat, apareixen preguntes com: Com crea la gent-en-moviment el seu sentit de lloc ?  Com reconstrueix el seu sentit de família i pertenència ? Com recorden els llocs que han deixat endarrera ? O fins i tot, com i per què la gent que comparteix un mateix paissatge té diferents vies, a vegades oposades fins i tot violentament, per entendre el seu significat?...

Per tal de poder començar a donar alguna resposta a aquestes preguntes, el Museu del Vent va considerar oportú fixar la seva mirada sobre Mauthausen, el camp de concentració nazi que es va convertir en l'infern per als republicans espanyols que hi van deportar a partir de 1939 fins el seu alliberament el 1945. El Museu del vent va obrir el passat divendres 16 de maig -en el context del Dia Internacional dels Museus- amb una exposició sobre Mauthausen no nomès com un reconeixement cap a les persones que ens han precedit en la defensa de la nostra cultura democràtica. A través d'aquesta exposició, produïda pel Museu d'Història de Catalunya i amb una museografia pròpia, el Museu del Vent podia centrar-se en les interconnexions que es creen entre les persones i els ambients que les envolten i fixar-se especialment en la formació de la identitat espacial i de la ucronia de les persones que han hagut de desplaçar-se en un món turbulent.

Per aquest motiu, les 58 sel·leccions fotogràfiques de l'exposició amb que obre el Museu del vent no són únicament una crònica gràfica de la construcció dels camps, el món dels SS, el treball forçat, la mort... i l'alliberament i el retorn dels deportats. No és nomès la descripció del brutal sistema d'explotació i extermini planificat d'unes minories ètniques o polítiques (jueus, eslaus, comunistes o homosexuals) que va dissenyar el règim nazi.

"Mauthausen, Crònica Gràfica" no és simplement una presentació de la història d'unes víctimes i d'uns botxins. És, abans que res, la narració de la resistència d'uns homes de carn i ossos sota una opressió extrema. La resistència i organització que van protagonitzar la cadena de republicans deportats a Mauthausen, i que anava des dels fotògrafs Francesc Boix i el tortosí Antoni García dins l'Erkennungsdienst (Servei d'Identificació del camp) fins la senyora Poitner, per salvar uns negatius fotogràfics que es convertirien, més tard, en el testimoni irrefutable de la barbàrie nazi.

Sense l'esforç i risc combinat d'aquest homes i dones no nomès es van preservar les evidències incriminatòries que van cometre els comandaments nazis (Boix va ser l'únic espanyol que va participar en els judicis de Nuremberg) contra els republicans espanyols i catalans que hi van deixar la pell a Mauthausen. A través de l'exposició podem entendre que, més enllà de la seva dimensió com a documents històrics que poden transmetre informació i permeten il·lustrar i comprendre cers aspectes de la història de la deportació, les fotografies són una mirada. "Són la captació d un món tancat, el testimoni de la vida quotidiana. Són imatges que mostren una normalitat sense estridències: feines de construcció, visites d'alts jerarques del Reich, membres de les SS, "intents de fuga"... en resum, són una plasmació  èptica d' una vida i una mort uniformitzades." (*)

(*) Margarida Sala. "La Col·lecció de negatius del camp de concentració nazi de Mauthaussen". Papers del Museu d'Història de Catalunya. L Avenç. Número 6.
Gener de 2003.

dissabte, 16 de juliol de 2016

EL PATRIMONIO CULTURAL...



Desde el 2009, el Sistema de Patrimonio y Museos (SPM) de la Sede Bogotá ha mantenido,  a través de acciones diversas, una voluntad explícita de hacer visible y proyectar el patrimonio cultural de la Universidad Nacional de Colombia tanto a nivel interno como externo. 

Los efectos de esta política, así como los alcances y avances -como las mismas contradicciones  y retrocesos- han sido múltiples y de muy diverso tipo pero, sin duda, es posible coincidir en que a fecha de hoy los museos de la UN son cada vez más conocidos y reconocidos por la labor que desempeñan dentro y fuera de la Universidad.

Este posicionamiento y proyección del patrimonio cultural de la UN no hubiera sido posible sin una mayor consciencia -transversal en distintas instancias de orden académico y/o administrativo- del sentido y responsabilidad  que tienen los museos como sector emergente, y también estratégico, para articular y proyectar a la misma Universidad. Una dinámica que no es ajena por otro lado a lo que sucede, a nivel global, en el mundo de los museos. En el siglo XXI, éstos deben definir y redefinir permanentemente su vocación social y cultural no sólo a través de sus discursos sino también, y de forma efectiva, a través de sus programas públicos (de exposiciones, actividades pedagógicas, etc.). 

Es por ello que, a pesar de las dificultades y la falta de apoyo por fuera de la Universidad, el Sistema de Patrimonio y Museos sigue esforzándose en organizar, articular y convocar- de forma concertada con otros museos o dependencias universitarias- seminarios, reuniones, coloquios, etc. que puedan dar a conocer experiencias diversas de gestión y difusión del patrimonio cultural. De forma progresiva, estas actividades se han instituido en diversas franjas académicas con denominación propia: "Sesiones Abiertas de la Maestría en Museología", "Los Martes del Claustro", "Espacio Abierto", etc..

Actividades y programas de extensión, abiertos al público, que han sido concebidos como espacios de encuentro permanente entre los operadores de los museos y audiencias diversas. Se trata de espacios congregantes que se esfuerzan en contrarestar la tendencia a la hiperespecialización del conocimiento, la parcelación de temas y el aislamiento académico e institucional que acostumbra a caracterizar a los museos universitarios de cualquier lugar del mundo. 

En este sentido, estos programas públicos son, ante todo, espacios de intercambio de conocimiento que permiten aprovechar recursos, articular redes de ideas y de trabajo y crear nuevas sinergías que, en última instancia, redundan en un mayor reconocimiento social de los museos universitarios y la misma UN como instancias dinámicas y necesarias en un país como Colombia.


*Publicado originalmente en el Programador SPM N. 14

dijous, 14 de juliol de 2016

UNA NUEVA CULTURA MUSEAL


Es posible que uno de los activos culturales más relevantes de la Universidad Nacional de Colombia sean sus museos y colecciones museográficas. Se trata de un acervo patrimonial, cada vez menos desconocido y desapercibido, que ha sido fruto de la labor, dedicación y esfuerzo implementado por múltiples docentes, investigadores y otras personas en los más de 140 años de historia de la Universidad. 

En este sentido, las colecciones de los museos de la UN son resultado tanto de proyectos y prácticas de investigación, como donaciones hechas por particulares, generalmente profesores de la misma Universidad, en apoyo a la docencia.

Durante mucho tiempo, las colecciones de la Universidad Nacional, producto del quehacer universitario “a puerta cerrada”, habían permanecido accesibles solamente a comunidades de especialistas y grupos escolares vinculados a las respectivas áreas de conocimiento. Sin duda, este tipo de configuración y de gestión contribuyó a potenciar el sentido de singularidad de cada uno de los museos de la UN. Por otro lado, además de su singularidad o valor particular que ha distinguido la conformación y trayectoria específica, una segunda característica que define a los museos de la Universidad Nacional es el de su diversidad temática. De forma particular, los museos universitarios han desarrollado funciones de recolección, conservación, investigación y socialización de artefactos en los distintos campos disciplinares (medicina, historia del arte, ciencias forenses, entomología, historia, etc.).

Por otro lado, además de la complejidad derivada de la diversidad temática, existe una característica singular del patrimonio cultural de la UN: su dispersión espacial. El patrimonio cultural contenido en los museos y colecciones específicas se encuentra distribuido en distintos espacios de la Universidad, tanto dentro como por fuera del mismo campus. Y si bien este proceso de configuración distintivo, temática y espacialmente, de la mayoría de las colecciones universitarias puede considerarse muy positivo para la determinación de la especificad temática de cada uno de los museos, finalmente el mantenimiento de este esquema de funcionamiento totalmente autónomo y cerrado es un factor que contribuyó también a una cierta incapacidad para generar, más allá del Campus, una mayor incidencia social y académica de las actividades científicas y educativas de los museos de la Universidad.

Por ello mismo, para encarar cualquier articulación y proyección del conjunto de los museos y colecciones universitarias de la Universidad Nacional de Colombia, es fundamental concebir este universo patrimonial tan diverso, complejo y autónomo como unmuseo difuso[1], un sistema articulado de patrimonio cultural, tanto a nivel territorial como a nivel de conocimiento.

En este sentido, el Sistema de Patrimonio y Museos (SPM) que impulsa la Sede Bogotá es una respuesta institucional a estructura museal. Como modelo de organización, el SPM ha tratado de superar la tradicional parcelación de temáticas de los museos universitarios articulando sinergias y aprovechando recursos para, en última instancia, contribuir a romper el tradicional aislamiento y marginalidad institucional en la gestión del patrimonio cultural que han caracterizado hasta cierto punto a la UN. 

Es por ello que el SPM insiste en que su modelo responde no sólo a un programa de gestión descentralizada del patrimonio cultural, sino también a un modelo interpretativo y a una estrategia de activación patrimonial que, en el mediano plazo, trata de generar y al mismo tiempo desarrollar una cultura organizativa[2] propia para los museos de la Universidad Nacional de Colombia.

* Publicado originalmente en "Programador SPM" (ISSN 2011-5091) N. 11 (2010)



[1] Expresión atribuida al museólogo Fredy Drugman.
[2] La cultura organizacional de un museo es una expresión adaptada de la de “organizzazione intellectual dei musei” que desarrolla el museólogo italiano Giovanni Pinna para referirse, frente al enfoque economicista o productivo del museo a los mecanismos intelectuales que se dan, de facto, en el interior de instituciones museales complejas y que comprenden las relaciones culturales que se instauran entre los diferentes componentes de un museo, entre los cuales destacan sus operadores o personal profesional.

dimarts, 12 de juliol de 2016

UNA ESCUELA ERRANTE...


“Una Escuela Errante” es una exposición de la Facultad de Artes que forma parte de las actividades conmemorativas de los 130 años de la fundación de la Escuela Nacional de Bellas Artes de Colombia (1886-2016). Una Escuela que, más allá de sus tensiones, crisis y rupturas, se consolidó como la primera y más importante escuela de formación artística profesional del país.

“Una Escuela Errante” traduce algunas de las ideas desarrolladas en los últimos años por profesores de la Facultad de Artes, como William Vásquez y Miguel Huertas, entorno a la historia de la Escuela de Bellas Artes. Una Escuela que, como nos recuerdan, nunca tuvo una sede específicamente diseñada y construida como tal.

Como exposición, “Una Escuela Errante” fija su mirada en las distintas sedes que tuvo la Escuela desde su fundación en 1886 y, en este sentido, constituye una invitación para conocer y comprender cómo en el espacio leemos el tiempo.

A través de textos, documentos e imágenes, la exposición muestra el tránsito en el paisaje urbano de una Escuela que fue creada, hace ya más de cien años, como un proyecto de nación.

Una errancia por la ciudad que, sin duda, expresa la forma en que la Escuela, frente a un cierto descuido oficial, tuvo que adaptarse y luchar por su misma existencia y autonomía. La trayectoria de esta errancia en el espacio nos aproxima a una historia de resistencias, “exilios” y resiliencias… que conforman la misma cultura de la Escuela de Artes de la Universidad Nacional de Colombia. Débil en lo material, pero fuerte a nivel de ideas.

En síntesis, “Una Escuela Errante” es una propuesta que explora por qué, también para las Artes, el espacio importa.